Te siento en mis venas como si fueras un veneno que recorre todo mi cuerpo. Te apoderas de mi sentidos hasta dejarme débil y suceptible a tus encantos. ¿Cuántas veces más harás lo mismo? Te evité más de doce mil veces, pero aún me atrapas.
— Soy débil... lo sé. Soy frágil a tus encantos. Me pierdo en tu simpatía, en lo ágrio que es tu sudor, en las marcas duras que dejan tus dedos sobre mi piel. Soy víctima, sin duda, de un ser tan víl y peligroso, gracioso y tonto. Un puro patán que, obviamente, me encanta ~