
¿Cuántas veces trato de escaparme de esa realidad? Creo que decir eso más de mil veces, nunca nos convence para no alejarnos. Pensamos que el error más grave es escapar, pero escapando lo único que uno demuestra es que es débil ante aquella realidad que nos atormenta. Nadie tiene el valor de tomar las riendas de los problemas y solucionarlos. Es más fácil escapar, ¿verdad? Pero, ¿sabés qué? Quédate, porque yo también lo haré. Y gritemos juntos:
" NO TE TENGO MIEDO "