— Siempre que pienso acerca de distintas cosas, y me enojo. Me hecho la culpa. Me responsabilizo de cosas que no me pertenecen. Es que, básicamente, soy así.
Siento que tengo la culpa de no recibir la atención que quiero. No logro atraer la atención que quiero. No me siento lo suficientemente capaz de ver más allá. Que no me registren, que no se acuerden de mí, que me utilicen en oraciones para hablar de otras personas. Es algo molesto.
Cargo a mis espaldas la mochila de la culpa. Nadie me dijo: "Hey, esto es tuyo", directamente me puse aquella mochila para evitar problemas.
Pocas veces, luché para tener razón y hacer entrar en razón a los demás. Pero siempre es un intento fallido, nada sirve.
Es por eso que, en pocas líneas, explico el porqué de mi angustia. Y si no aguantara más con este peso, sabrán que me debilité. Perdí. Flaquee. Me dejé vencer.
Aunque no lo muestre siempre, tengo sentimientos. Y eso también quiero recibir de los demás. Necesito cariño, que me den importancia, que me respeten, que no me ignoren, que se acuerden de mí. No soy un objeto, tengo sentimientos, tengo vida. Quizás para algunas personas, soy molestia, no me importa.
Mi nombre es Margaret, mis padres me lo dieron. No encuentro significado alguno, pero es así como comienza mi historia y conmigo, los problemas.
Si no me conoces, lee. Si me conoces, recuérdame —
